Un estudio chino ha revelado cómo la nación podría bloquear el acceso a Starlink en toda la isla de Taiwan. La investigación sugiere que se necesitarían entre 1.000 y 2.000 drones especializados en guerra electrónica para llevar a cabo este acto hostil, según informa el South China Morning Post (SCMP). Esta investigación, junto con noticias recientes sobre las capacidades avanzadas de China para cortar cables de internet, eleva aún más las tensiones geopolíticas y del ecosistema mundial de semiconductores.

La simulación del «escudo electromagnético»

La Universidad de Zhejiang y el Instituto de Tecnología de Beijing realizaron simulaciones para determinar cómo el Ejército Popular de Liberación (PLA), controlado por el Partido Comunista Chino, podría denegar el acceso de Taiwan a Starlink. La constelación de más de 10.000 satélites de Musk ha sido una fuente de preocupación entre los estrategas del Partido Comunista desde que Ucrania la utilizó efectivamente para resistir a los invasores rusos.

Según los científicos chinos, la compleja cobertura de red de malla satelital en constante cambio proporcionada por Starlink solo podría ser contrarrestada mediante una amplia estrategia de interferencia distribuida. «Cientos o miles de pequeños interferidores sincronizados tendrían que ser desplegados en el cielo, en drones, globos o aeronaves, formando un escudo electromagnético sobre el campo de batalla», reporta el SCMP.

Requisitos técnicos del bloqueo

Para llegar a su conclusión (desafortunada para el PLA), los científicos utilizaron datos reales de Starlink para crear una malla satelital dinámica simulada del tamaño de Taiwan durante 12 horas. Una mezcla de generadores de ruido electrónico de haz ancho y estrecho se incluyó en la simulación de prueba.

Los interferidores chinos aerotransportados, situados entre 3 y 6 millas de distancia entre sí, podrían formar una malla efectiva de bloqueo de internet de 12 millas de altura, según la investigación actual.

Bajo condiciones ideales, un exitoso bloqueo chino de Starlink requeriría 935 nodos de interferencia coordinados, sugiere la investigación. Con drones más baratos, más prácticos y de menor potencia, el número de interferidores aerotransportados tendría que escalarse hasta aproximadamente 2.000 drones.

Taiwan prepara sus defensas contra drones

Por supuesto, la cobertura hostil de drones no existiría sin oposición en los cielos de Taiwan. El hogar de gigantes de la informática y semiconductores como TSMC, Asus y MediaTek ha estado invirtiendo tanto en equipos militares de drones y anti-drones comprados en el extranjero como producidos internamente.

La ambiciosa e industriosa Isla del Silicio (y aspirante a «isla de IA») podría incluso estar considerando su propia red protectora inspirada en el Iron Dome, sin duda enfureciendo aún más a su vecino.

Implicaciones estratégicas y geopolíticas

Esta investigación china representa un escalamiento significativo en las tensiones del estrecho de Taiwan. El plan demuestra cómo las tecnologías civiles como Starlink se han convertido en objetivos estratégicos militares en potenciales conflictos futuros.

El desarrollo de estas capacidades de guerra electrónica por parte de China sugiere una preparación sistemática para escenarios de conflicto con Taiwan, particularmente considerando la importancia crítica de las comunicaciones satelitales para la defensa moderna.

La publicación de estos hallazgos también puede ser vista como una forma de disuasión, enviando un mensaje claro sobre las capacidades militares chinas sin constituir una amenaza directa formal.

Contexto tecnológico más amplio

Este desarrollo se produce en un momento de creciente rivalidad tecnológica entre China y las potencias occidentales, particularmente en áreas como semiconductores, inteligencia artificial y tecnologías satelitales. El control del acceso a internet y comunicaciones se ha convertido en un componente crucial de la guerra moderna híbrida.

La capacidad de interrumpir servicios de comunicación satelital como Starlink representa una nueva frontera en la guerra electrónica, donde el control del espectro electromagnético puede ser tan importante como el control territorial tradicional.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí