Una innovadora batería de arena de 100 MWh promete reducir las emisiones de carbono en un 70% mientras almacena calor durante semanas enteras
Finlandia ha puesto en funcionamiento esta semana una batería de arena de escala industrial en la ciudad sureña de Pornainen, donde se hará cargo de las tareas de calefacción que anteriormente realizaba una antigua planta de energía de virutas de madera para el municipio. Esta innovación promete reducir las emisiones de carbono de la red de calefacción local hasta en un 70%, convirtiéndose en la más grande de su tipo en el mundo.
Una tecnología revolucionaria desarrollada en Finlandia
Desarrollada por la empresa finlandesa Polar Night Energy —que también construyó la primera batería de arena comercial del mundo hace unos años—, esta batería mide aproximadamente 13 metros de altura y 15 metros de diámetro. Sirve como medio de almacenamiento para hasta 100 MWh, con una eficiencia de ida y vuelta del 90%. Esto la hace aproximadamente 10 veces más grande que la primera batería de arena jamás construida, y capaz de almacenar suficiente calor para que toda la ciudad lo use durante una semana completa.
Este reservorio de Thermal Energy Storage (TES) es una herramienta crítica para lugares como Finlandia, que generan intermitentemente vastas cantidades de electricidad eólica y solar, pero también enfrentan variaciones en la demanda y suministro de energía. La batería de arena se carga cuando la electricidad está disponible a bajo costo y puede mantener la carga durante meses, ayudando a equilibrar la red energética durante períodos de alta demanda.
¿Cómo funciona esta innovadora tecnología?
El funcionamiento es fascinante en su simplicidad: el exceso de electricidad de fuentes renovables se utiliza para calentar la arena contenida en un gran silo aislado a través de un sistema de tuberías de aire de circuito cerrado, alcanzando temperaturas de hasta 600°C. La arena se calienta y permanece caliente durante largo tiempo, actuando como una batería.
Posteriormente, se sopla aire frío a través de las tuberías de la batería, absorbiendo calor de la arena mientras se mueve por el sistema. Este aire calentado —que puede alcanzar temperaturas de 400°C— puede entonces convertir agua en vapor para procesos industriales, o puede calentar agua para calefacción urbana usando un dispositivo llamado intercambiador de calor.
No es una batería eléctrica convencional
Es importante aclarar que esta batería no almacena ni proporciona electricidad directamente. Polar Night Energy informa que está trabajando en un sistema para convertir el calor almacenado de este TES en electricidad; probablemente involucrará el uso de turbinas de vapor.
Esta batería ha estado en funcionamiento desde junio, y la empresa dice que ya ha superado sus objetivos de eficiencia en los primeros días de optimización de sus funciones. Muchos de los edificios de Pornainen, incluido su ayuntamiento, son actualmente calentados por el nuevo TES.
Un paso hacia la neutralidad de carbono
En los próximos años, jugará un papel fundamental para ayudar a la ciudad a lograr la neutralidad de carbono —y podría inspirar a más municipios en regiones con clima y fuentes de energía similares a adoptar estas baterías gigantes.
Esta instalación representa un hito significativo en la evolución del almacenamiento de energía renovable, demostrando que las soluciones innovadoras pueden ser tanto efectivas como escalables. Con su capacidad de reducir drásticamente las emisiones mientras proporciona calefacción confiable durante los largos inviernos nórdicos, la batería de arena de Pornainen podría marcar el camino hacia un futuro energético más sostenible.
La tecnología desarrollada por Polar Night Energy demuestra que las soluciones de almacenamiento energético no tienen que depender únicamente de baterías químicas tradicionales, abriendo nuevas posibilidades para el aprovechamiento y conservación de energías renovables intermitentes.