La Comisión Europea ha anunciado su intención de participar en el debate sobre el acceso legal a datos y la encriptación de extremo a extremo con una nueva estrategia de seguridad interna llamada ProtectEU. Esta estrategia, presentada el martes, tiene como objetivo abordar las amenazas actuales en lo que se describe como «un entorno de seguridad cambiante y un paisaje geopolítico en evolución».

El enfoque de la Comisión incluye establecer a Europol como una agencia policial operativa, similar al FBI en Estados Unidos, con el fin de proporcionar apoyo a los Estados miembros para investigar casos complejos que representen una amenaza seria para la seguridad interna de la Unión Europea. Además, se planean crear hojas de ruta sobre el acceso legal y efectivo a datos para las fuerzas del orden y en relación con la encriptación.

El objetivo es identificar y evaluar soluciones tecnológicas que permitan a las autoridades de la ley acceder a datos encriptados de una manera legal, salvaguardando la ciberseguridad y los derechos fundamentales. Esta búsqueda de soluciones ha generado controversia en intentos anteriores.

La estrategia también aborda las deficiencias en la conciencia de la situación y el análisis de amenazas a nivel ejecutivo, reconociendo que la defensa, seguridad e inteligencia son competencias soberanas de cada Estado miembro, lo que dificulta la cooperación y el uso de capacidades nacionales a nivel de la UE.

ProtectEU insta a la Comisión a mejorar el intercambio de inteligencia a través de la Capacidad de Análisis de Inteligencia Única (SIAC) de la UE, que permite el intercambio voluntario de inteligencia entre Estados miembros. Un informe elaborado para la Comisión por el ex-presidente finlandés Sauli Niinistö advirtió que los arreglos existentes estaban «constriñidos por limitaciones institucionales, legales y políticas», lo que impactó negativamente en la respuesta a la invasión rusa de Ucrania.

La estrategia también anuncia la introducción de una nueva Ley de Ciberseguridad, a pesar de que se reconoce que los Estados miembros no han implementado completamente las leyes de ciberseguridad existentes en su legislación nacional.

La comisionada Henna Virkkunen, vice-presidenta ejecutiva de tecnologías, seguridad y democracia, enfatizó que la seguridad es un prerrequisito para la democracia y las economías prósperas. «La UE debe ser audaz y proactiva en el abordaje de los complejos desafíos de seguridad que enfrentamos», añadió.

Esta estrategia se acompaña de otros documentos importantes, como la estrategia Preparedness Union, el Libro Blanco de Defensa, y el próximo Escudo de Democracia, que delinean la visión para una Unión más segura, sólida y resiliente.

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