Un nuevo estándar propuesto por el IEEE, conocido como MyTerms, pretende solucionar los problemas que presentó la ahora obsoleta función Do Not Track en los navegadores. Esta iniciativa busca proporcionar un enfoque más efectivo para que los usuarios expresen sus preferencias de privacidad en línea a través de «contratos» legibles por máquinas.
El IEEE P7012 draft introduce un estándar para Términos de Privacidad Personales Legibles por Máquina, facilitando que los usuarios puedan establecer interacciones contractuales claras con proveedores de servicios como sitios web y aplicaciones móviles. Este enfoque, apodado MyTerms por Doc Searls —quien preside el grupo de trabajo del estándar—, se basa en la premisa de que los servicios en línea deben aceptar los términos de los usuarios y no al revés.
La propuesta establece un marco para las interacciones contractuales entre los individuos (considerados «primeras partes») y los proveedores de servicios (segundas partes), delineando cómo ambas partes pueden acordar un contrato mutuamente aceptable que respete la privacidad. Los usuarios podrán comunicar sus requisitos de privacidad a través de un contrato digital, seleccionando de una biblioteca de acuerdos estándar mantenida por una organización independiente y sin ánimo de lucro.
Un ejemplo que Searls menciona es el acuerdo NoStalking, disponible en la plataforma Customer Commons, que indica a los sitios web que el usuario no desea ser rastreado mientras se le sirven anuncios. Este modelo podría beneficiar tanto al usuario, al no ser rastreado, como al sitio web, al mantener abiertas las opciones de publicidad.
MyTerms se centra en el desarrollo de una capa legible por máquina de estas interacciones, lo que permite a los sitios web, desarrolladores de navegadores y otros interesados implementar soluciones personalizadas para alcanzar el mismo objetivo.
A diferencia del intento anterior de crear una lista de «No Rastrear» en 2007, que fue abandonado por los principales navegadores dado su falta de eficacia, MyTerms ofrece una negociación directa sobre los contratos preferidos entre los usuarios y las empresas de Internet. En caso de que ambas partes lleguen a un acuerdo, se estipula que el contrato debe ser firmado digitalmente por los mismos o sus agentes autorizados.
Aunque aún está por verse si el estándar MyTerms tendrá un impacto real en la protección de la privacidad de los usuarios en línea, su propuesta representa un paso significativo hacia el empoderamiento de los consumidores en el ámbito digital.